Android tiene un montón de virtudes, no hace alta ponerse a mencionarlas todas, pero también es cierto que está lejos de ser un sistema operativo perfecto. Hay dos defectos principales en el sistema operativo de Google: el primero es la seguridad que, a pesar de ir mejorando continuamente, todavía es una asignatura pendiente; el segundo es la fragmentación de Android.

Este último problema lo viene arrastrando desde sus primeros años, y es que la continua salida de smartphones al mercado hace que los fabricantes no presten atención a aquellos que se cumplen cierta edad o no cumplen con ciertos requisitos. No obstante, parece que en un futuro próximo se dará un pequeño pero importante paso en este aspecto.

Y, curiosamente, no es Google quien está dando este paso, la Linux Foundation la que ha decidido poner de su parte. Ayer, durante el Linaro Connect, el ingeriero jefe del Proyecto Trebble, Iliyan Malchev, ha anunciado que el responsable del mantenimiento del soporte a largo plazo (LTS, o Long Term Support) del kernel de Linux ha llegado a un acuerdo con ellos según el cual extendería sus actualizaciones de dos a seis años.