El hipo resulta cuando el nervio vago (un nervio que se extiende desde el cerebro hasta el abdomen) se irrita. El nervio vago ajusta al nervio frénico, que lleva al diafragma, un músculo que se encuentra debajo de los pulmones. Esto causa los espasmos en el diafragma que conocemos como hipo. 

La mayoría de la veces el hipo no pasa de ser una simple incomodidad pasajera. Sin embargo, a veces podría ser señal de alguna condición más seria.

Remedios caseros para quitar el hipo

Bolsa de papel

Póngase una bolsa de papel alrededor de la boca y la nariz. Presiónela con los dedos de manera que quede sellada. Respire rápidamente 15 veces y después dé un respiro profundo. Cuente hasta 10 y suéltelo. Repita hasta que se le quite el hipo.

Hielo para parar el hipo

Llene un vaso con hielo y échele agua. Beba despacio.

Cucharada de azúcar o de miel de abeja

Ingiera una cucharada de azúcar o de miel de abeja para quitar el hipo. El sabor dulce inundará la boca y se cree que ésto hace que se calme el nervio que causa el hipo.

Acupresión para quitar el hipo

Apriete la palma de su mano con el pulgar de la otra bien fuerte. Otro truco de acupresión es apretar la bola del pulgar izquierdo entre el pulgar y el índice derechos.

Taparse los oídos

Algunos doctores recomiendan ponerse los dedos en los oídos. Según dicen, algunas ramas del nervio vago llegan al oído, así que estimulando las extremidades de este nervio se supone calmar el hipo.

Por supuesto los doctores también recomiendan que nunca se metan nada en los oídos, así que para poner en práctica este remedio para el hipo, se debe tener mucho cuidado de no meter los dedos muy adentro de los oídos ya que esto podría causar algún daño.

Jalarse la lengua para quitar el hipo

Este remedio suena muy chistoso. Se trata de sacar la lengua y jalarla para que se quite el hipo. No sé por qué trabajará pero me lo encontré por ahí y se me hizo interesante.

Bolita de algodón

Según el dr. Juan Rivera, asesor médico de Telemundo, cuando tenemos hipo, un buen remedio es hacernos cosquillas con un algodón en el cielo de la boca, específicamente entre el paladar duro y el paladar blando.

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