La abuela tenía razón, después de todo: la sopa de pollo es buena para el resfriado, no sólo para el alma. Utilizando un análisis de laboratorio en profundidad de la sopa de pollo la cual es muy popular para los resfriados, un equipo de investigadores médicos exploró la ciencia detrás de la reputación del caldo como remedio para los síntomas del resfriado común.

La sopa de pollo contiene propiedades antiinflamatorias

El Dr. Stephen Rennard, experto en pulmonía en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska en Omaha, encontró pruebas de que la sopa contiene propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a prevenir los incómodos síntomas de un resfriado.

“La abuela de mi esposa dice que la sopa de pollo es buena para los resfriados”, explica Rennard, cuyos hallazgos fueron publicados en el número actual de Chest, la revista del American College of Chest Physicians. “Sólo porque tu abuela dijo algo no significa que no es verdad”.

La idea de que la sopa de pollo, a menudo denominada la “penicilina judía”, tiene efectos medicinales se remonta a tiempos antiguos, pero los científicos modernos nunca han descifrado completamente las razones.

Algunos médicos creen que los beneficios de la sopa son principalmente psicosomáticos, que es el alimento de confort definitivo. Otros dicen que la sopa caliente elimina la congestión y proporciona al cuerpo la necesaria hidratación para eliminar los virus.

Los investigadores creen que los resfriados son causados ​​por infecciones virales en las vías respiratorias superiores. El cuerpo responde con inflamación, lo que provoca que los glóbulos blancos migren del área.
Estas células devoradoras de bacterias, sin embargo, tienen poca capacidad para matar a un virus, y como un efecto secundario, estimulan la producción de mucosas, lo que puede causar los síntomas tradicionales de la temporada fría: congestión nasal, tos y estornudos.

En el laboratorio, Rennard probó la capacidad de esos glóbulos blancos para migrar de un lado de una cámara a través de un filtro al otro lado, como hacen normalmente. En presencia de la sopa de pollo, sin embargo, observó que menos células migraron al otro lado de la cámara.

Su teoría es que algún ingrediente en la sopa bloquea o disminuye la cantidad de células que se congregan en el área pulmonar, posiblemente aliviando el desarrollo de estos síntomas de resfriado.

La base biológica no está clara

Rennard probó una receta familiar transmitida por la abuela lituana de su esposa que contenía pollo, cebollas, batatas, pastinacas, nabos, zanahorias, apio, perejil, sal y pimienta.

Los glóbulos blancos migraron menos frecuentemente en presencia de cada uno de los sabrosos ingredientes. Pero no está claro qué compuesto químico dentro de los ingredientes impidió su movimiento.

“El material biológicamente activo es desconocido”, admite Rennard. Puede que se produzca una química compleja, que la mezcla entera haga que funcione.

Si usted se siente demasiado enfermo para salir de la cama y cocinar, tome una sopa de pollo enlatada. Rennard también examinó 13 marcas de sopas de pollo enlatadas y encontró que muchas pueden trabajar incluso mejor que la casera.

¿Por qué la sopa de pollo es buena para la gripe?

Una investigación de 1998 sobre las alergias y el asma encontró que el caldo de pollo puede mejorar la función de los cilios (los pelos diminutos en nuestras narices) que previenen los virus que entran en el cuerpo.

1. Fortalece el sistema inmunológico

Los caldos de hueso se sienten tan restauradores y terapéuticos porque están repletos de minerales que aumentan el sistema inmune, como el calcio, el magnesio, el fósforo, el silicio y el azufre. Un tazón de la sopa de pollo caliente entrega al cuerpo estos nutrientes en una forma que es súper fácil de absorber para un sistema enfermo.

Otros ingredientes clave en una sopa de pollo incluyen cebollas, ajo y verduras adicionales que agregan sabor y una dosis saludable de fitonutrientes vitales para un buen funcionamiento del sistema inmunológico. También pueden ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo, que a su vez puede ayudar a aliviar los síntomas de un resfriado molesto.

2. Provee calorías saludables que dan energía al cuerpo

Al primer síntoma de enfermedad, su cuerpo estará trabajando horas extras para combatir la infección, y esto requiere energía. A menudo no nos sentimos con ganas de comer mucho cuando estamos enfermos, pero aquí es donde aplica el viejo adagio, “alimentar un resfriado”. La sopa de pollo es una gran fuente de calorías saludables, fácilmente digeridas, con montones de beneficios nutricionales añadidos.

Mantener nuestro sistema digestivo sano es especialmente importante cuando estamos enfermos para que nuestros cuerpos sean capaces de absorber todas las vitaminas y minerales que combaten las infecciones y para ello necesita de los alimentos que comemos. La glucosamina es uno de los bloques de construcción principales de nuestro sistema digestivo y se libera de los huesos cuando están cocinados. A medida que su caldo se enfría, una capa de gelatina se congelará en la superficie. Esta combinación de gelatina y glucosamina puede ayudar a proteger y curar el revestimiento del tracto digestivo.

3. Alivia los síntomas del resfriado

El pollo es especialmente rico en un compuesto llamado carnosina, y esto es lo que los estudios sugieren que ayuda a reducir esa sensación congestión en la nariz y la garganta. Se cree que la carnosina minimiza la inflamación en el tracto respiratorio superior al detener la migración de glóbulos blancos. El beneficio sólo dura durante el tiempo que la sopa permanece en el cuerpo , así que asegúrese de hacer un gran lote de sopa de pollo si tiene gripe.

4. Tiene efectos antiinflamatorios

Cuando se cocinan huesos con tejido articular en ellos (como cuellos, nudillos, costillas o restos de un pollo asado), el tejido articular se cocina y se disuelve en el caldo. La gelatina, la glucosamina y la condroitina contenidas en el interior son liberadas en el caldo, absorbidas por nuestros cuerpos y utilizadas para reparar y reconstruir nuestro propio tejido conectivo, al tiempo que reducen la inflamación, ayudándole a recuperarse después de una enfermedad.

5. El factor nostalgia

Mientras que la evidencia apila en favor de la sopa de pollo como un remedio para el resfriado, no subestime el poder del placebo. Si su madre solía darle con un tazón de caldo hirviendo y prometió que le haría sentirse mejor, estas asociaciones probablemente todavía influyen en cómo se siente hoy. El efecto placebo es un fenómeno bien documentado, que se relaciona con el poder de la mente sobre el cuerpo, si esperamos mejorar a causa de un tónico medicinal o natural, a menudo sentimos que estamos en recuperación.