Cualquiera que haya seguido al mundo Android y buena parte de los smartphones que han ido saliendo, sabrá que, desde hace un tiempo, se está experimentando una evolución en el terreno fotográfico bastante grande. Durante años se han ido incluyendo mejores sensores, se ha mejorado el software de procesado y se han inventado nuevas formas de ayudar a mejorar la fotografia.

Desde el estabilizador óptico de imágen (OIS) hasta el láser de autoenfoque, se han ido añadiendo elementos que ayudan a mejorar la calidad fotográfica de nuestros teléfonos. El último “invento” es meter una cámara doble en la parte trasera, lo que en teoría debería hacer que las fotos salgan mucho mejores.

¿Realmente merece la pena tener una cámara doble en un teléfono? Dado que no hay una respuesta correcta e incorrecta, intentaré ser objetivo en buena parte del artículo, aunque no podré evitar opinar y, por supuesto, estaría bien conocer vuestra opinión al respecto también.

Recuperando el tema, más de uno dirá que el Huawei P9 y el LG G5 no son los primeros en incorporar una doble cámara, y es verdad. Ya existieron dos intentos anteriores en Android: el LG Optimus 3D y el HTC Evo 3D. Estos primeros smartphones tenían otro propósito, que era el de realizar fotografías 3D, aunque el experimento les salió un poco rana.

Un pequeño repaso a las especificaciones de las cámaras duales

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El primer terminal que fue capaz de incorporar dos cámaras con la intención de mejorar la calidad fotográfica en Android fue el HTC One M8, cuyo sensor secundario (al que podríamos no considerar una cámara como tal) se encargaba exclusivamente de recoger datos relativos a la profundidad de campo.

Pero dejemos atrás el 2014 y vamos al 2016. Este año nos encontramos dos terminales con dos cámaras, pero en cada modelo esa segunda cámara tiene una función distinta. Por primera vez en Android, hay dos cámaras que se pueden considerar como tales y que, además, tienen el objetivo de conseguir unas fotos de la mayor calidad posible.

Por parte del LG G5 vemos que la segunda cámara tiene la mitad de resolución que la primera (8 MP), pero su punto diferencia es que tiene un gran angular de 135 grados, excelente para esas fotos familiares en las que normalmente no caben todos y se tienen que aplastar unos a otros. Por desgracia, esta cámara absorbe menos luz que la primaria, pero seguro que no harás esas fotos de noche ¿verdad?.

En cuanto al Huawei P9, el uso de la segunda cámara es totalmente distinto a la del terminal coreano, ya que ambos sensores llevan la misma resolución de 12 MP, pero con la diferencia de que el principal se encarga de las capturas en color y el secundario de capturar en blanco y negro. En este caso nos encontramos, además, con que la cámara está certificada por Leica.

Cuando se toma una foto con este terminal, ambos sensores trabajan para fusionar ambas imágenes de forma que contamos con una fotografía a todo color, pero con una mayor cantidad de detalle. Otra ventaja de ambos sensores es que, al capturar más luz, tendrán más información que procesar y, por tanto, debería ayudar a que las fotos salgan mejor.

Como hemos visto, ambos terminales usan su segunda cámara de una forma distinta para conseguir unos objetivos diferentes. LG ha preferido usarla para capturas imágenes panorámicas y Huawei ha preferido usarla para aumentar la calidad de sus fotografías. Ambos objetivos son aceptables y que pueden dar cierto beneficio al usuario.

Lo bueno de tener dos cámaras

Lo bueno de tener dos cámaras es, sobre todo, el potencial que tiene de cara al futuro, en el que nos podrían ofrecer cosas realmente novedosas.

Una de las mejores cosas que tienen las cámaras dobles es su potencial, pero no hablo sólo de los terminales existentes, sino de los que salgan en el futuro. Una de las bases de la tecnología es que una compañía copia a otra en algunas cosas y las incorpora a sus productos, pero mejoradas, y es así como hemos llegado a esta era.

No quiero ponerme a soñar ahora con futuras características que podrían llevar las futuras cámaras dobles (¿fotografias, esta vez sí, en 3D?), pero podrían ayudar en el terreno de la realidad virtual ahora que se está poniendo bastante de moda. El caso es que las futuras aplicaciones a nuestras fotos podrían ser, a día de hoy, impensables.

Otra de las ventajas a tener en cuenta es esa sensación que deja a mucha gente de ser innovadores, porque con sus virtudes y defectos, lo son. ¿Quién iba a pensar hace 3 años que en el 2016 veríamos un smartphone con dos cámaras y que realmente tienen sentido? Influyen no sólo en cuanto a fotografía, sino también en el diseño del dispositivo, que gana un aspecto diferenciador.

Lo malo de tener dos cámaras

Lo peor de tener dos cámaras es que es un elemento más que se puede averiar, además de que la mejora en cuanto a fotografías no es tan grande como nos prometen.

Lo primero que se me viene a la cabeza es que es un elemento más que se puede averiar o romper. No estoy descubriendo nada nuevo, pues cada componente adicional puede averiarse. Lo mismo podría decirse de los sensores de huella dactilar o de los teléfonos con doble pantalla (ya sea el LG V10 con su pantalla secundaria o los Yotaphone con su pantalla de tinta electrónica en la parte trasera).

Ya sea por una caída muy desafortunada, un defecto de fabricación o cualquier otro imprevisto, podría afectar al correcto funcionamiento de una de las dos cámaras. En este caso es más bien una cuestión de suerte, y de la catastróficamente mala. No es la principal desventaja, ni mucho menos, pero creo que hay que tenerla en cuenta.

Otra desventaja a tener en cuenta es el aspecto económico, y es que la inclusión de nuevas características que son, según los fabricantes, innovadoras, conlleva un encarecimiento de los teléfonos. El bolsillo es, para muchos, la parte del cuerpo más sensible (sí, yo lo considero una parte del cuerpo, soy un rebelde), y si no lo mimamos, nos duele.

Lo que considero como la mayor desventaja es que, al incorporar dos cámaras, sus fotos no son el doble de mejores que las de sus competidores más directos. Ni el LG G5 ni el Huawei P9 sacan fotos con el doble de calidad que el Galaxy S7 o el HTC 10, que sólo equipan una cámara trasera.

¿Merecen la pena a día de hoy las dobles cámaras?

Huawei P9 Leica

En mi opinión, a día de hoy, no. Si me quisiera comprar el LG G5 o Huawei P9 tendría que ser por otras características más allá de la cámara. He probado de primera mano el terminal chino (de hecho en mi casa hay uno) y puedo decir que las fotos son muy buenas, pero no sería un elemento determinante para comprarlo si quisiera.

Obviamente, el párrafo anterior es subjetividad en estado puro, al igual que tú tendrás tu opinión y espero que la compartas, estés o no de acuerdo con lo aquí expuesto. Mi opinión podría cambiar en el futuro si viera que mejoran las utilidades que puedan tener ese segundo sensor de cámara, pero hasta entonces no desembolsaría una cantidad adicional de dinero por una cámara de más (aunque Huawei suele ser contenido en el apartado económico).

En NoticiasBlog | Huawei P9, análisis: ¿dos ojos ven más que uno?


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¿Merecen realmente la pena las dobles cámaras en los smartphones?

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por
Santiago Luque

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