El cáncer es conocido a nivel mundial como un problema que afecta a millones de personas cada año.

Solo en los Estados Unidos un millón de personas son afectadas por el cáncer anualmente.

La causa principal de esta enfermedad se debe al comportamiento anormal de algunas células de nuestro cuerpo que multiplica las células cancerosas resultando en la formación de tumores y eventualmente las metástasis.

Como podemos evitar el cáncer por medio de una buena y saludable nutrición?

Muchas personas que han sobrevivido a esta terrible enfermedad han usado una combinación de productos naturales y tratamientos médicos convencionales para superar la enfermedad.

El proceso de curación puede ser largo y difícil, pero hoy día se ha comprobado que la combinación de la quimioterapia y la nutrición en conjunto pueden salvar la vida de miles de pacientes que sufren de cáncer.

Algunos estudios sugieren que de un 30% a un 40% de todos los tipos de cáncer que existen pueden prenirse llevando un estilo de vida saludable por medio de la alimentación.

Otras fuentes de estudios hechos sobre este tema aseguran que alrededor del 75% de los casos de cáncer que se presentan anualmente están relacionados con el estilo de vida que lleva el individuo que lo padece.

Algunas de las estrategias aconsejables para combatir esta devastadora enfermedad están bajo el control del paciente, como lo son comer una dieta preventiva, consumir jugos de verduras, alimentos probióticos, y suplementos para fortalecer el sistema inmunológico, eliminar el estrés de la vida por medio del ejercicio.

Hay algunos alimentos que incrementan las posibilidades de adquirir cancer, lo mismo que las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el síndrome del intestino irritable, los radicales libres o el estrés oxidativo que causa la inflamación de algunas partes del cuerpo.

Aunque muchas veces cuando pensamos en la palabra cáncer, lo hacemos pensando en un tipo de enfermedad, esta palabra abarca alrededor de cien trastornos celulares diferentes en el cuerpo humano.

El cancer es la división celular sin control que conduce a la formación de un tumor.  Cuando las celulas anormales se dividen sin control, pueden invadir tejidos cercanos y propagarse a diferentes partes de nuestro cuerpo incluyendo el torrente sanguineo y el sistema linfático.

Las causas principales del cáncer son bastnte complejas y algunas de las posibles causas son la mala alimentación, la exposición a toxinas ambientales, factores genéticos, virus o infecciones.   También podrían contribuir los altos niveles de estrés, la mala digestión y la falta de actividad física.

La mayoría de la gente que sufren de cáncer optan por recurrir a tratamientos convencionales  como la quimioterapia y la radiación.

Pero también hay evidencia médica que el cáncer puede reducirse drásticamente siguiendo una dieta saludable llena de alimentos antiinflamatorios y controlando otros factores que producen estrés oxidativo.
Los alimentos que aumentan la inflamación y el riesgo de cáncer incluyen:

Azúcar
Aceites refinados
Carbohidratos refinados
Productos lácteos convencionales
Carnes de granja

Se deben evitar los alimentos envasados ​​y procesados ​​que contienen sustancias nocivas para preservar los alimentos enlatados y tratar de consumir carnes  que no contienen antibióticos, productos químicos o toxinas.

La compra de alimentos que son orgánicos, alimentados con pasto, pastoreo y sin aditivos puede reducir las toxinas de la dieta diaria que consumimos.

Los hallazgos de la Investigación Prospectiva Europea en Cáncer y Nutrición (EPIC) de 2010 analizaron  los factores dietéticos asociados con mayores riesgos de cáncer y comprobaron que hay una gran relatividad entre el riesgo de contraer cáncer y el bajo consumo de ciertos nutrientes.

Los datos de la investigación que se publicó en el European Journal of Cáncer demostraron una asociación inversa entre un mayor consumo de vitamina C, carotenoides, retinol y α-tocoferol con el riesgo de contraer el  cáncer.

Después de seguir más de 519.978 participantes viviendo en 10 naciones europeas, los resultados mostraron que los que  seguían un estilo de comer similar a la dieta mediterránea eran los que estaban a un riesgo mucho menor de contraer cáncer.

La ingestión, de una alta cantidad de alimentos que combaten el cáncer como las verduras, frutas, pescado, alimentos ricos en calcio y fibra se asoció con un menor riesgo de cáncer colorrectal, pulmonar y de mama, mientras que el ingerir la carne roja y procesada, alcohol y la obesidad abdominal se asociaron con un mayor riesgo de contraer la enfermedad.

Ser físicamente activo y consumir suficiente vitamina D también ayudó a disminuir los riesgos de contraer  cáncer.

¿Ahora bien, cuales son los mejores alimentos para combatir el cáncer?

Las frutas y verduras pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer y ofrecer elementos protectores por lo que estas deben ser las bases de su dieta.      Los vegetales verdes son la piedra angular de cualquier dieta saludable, ya que son excepcionalmente ricos en vitaminas, minerales, antioxidantes y enzimas, pero muy bajos en calorías, grasas, sodio y otras toxinas.

El aceite de pescado proporcionado por el Omega-3  es un poderoso anti-inflamatorio en el cuerpo que minimiza la COX-2 y sus capacidades para producir hormonas negativas que causan inflamación, conducción de cáncer y metástasis.

Proporcionan carotenoides anticancerígenos como el beta-caroteno, que se convierte en vitamina A, cuando sea requerido por el cuerpo.

El jengibre fresco y crudo tiene una serie de beneficios muy importantes contra el cáncer.    Es un excelente  anti-inflamatorio natural que reduce los efectos de la COX-2.     Este produce beneficios en todo el cuerpo y especialmente en el intestino, reduciendo las tasas de propagación del cáncer.

Las semillas contienen aceites naturales, vitaminas naturales, tales como la vitamina E y fibra para fortalecer la flora intestinal, tales como las semillas de girasol, las de calabaza, y las de sésamo.

Las personas que consumen los niveles más altos de fibra natural tienen sistemas inmunológicos más fuertes.