A veces un cambio de look puede ser sinónimo de desastre total: ¡pelo quemado! Resultado frecuente cuando los instrumentos de la transformación son la plancha, el secador, los tintes o el permanente. Aunque también por un accidente nuestra hermosa melena puede quedar chamuscada, ejemplo, al fumar o por un flamazo del calentador.

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¡Ojo! Cada quemadura en el cabello es diferente. De acuerdo a un estudio publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, las quemaduras térmicas son causadas por la aplicación de calor directo: alisadores de pelo, rizadores, secadores, secadores de pelo y papel o aluminio.

En cambio las  quemaduras químicas son el resultado de productos químicos cáusticos como el peróxido de hidrógeno y los persulfatos.

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¿Cómo reparar el pelo quemado? 

Uno de los primeros signos de un cabello quemado es la sequedad: se parte con mucha facilidad, es complicado de desenredar y tiene una ausencia total de brillo. 

Lo primero a hacer para hidratarlo es dejar de lavarlo diario. Con cada contacto con el agua y shampoo, eliminamos la película lipídica que protege cada una de sus fibras. 

Para continuar con la reparación de tu melena, sigue las recomendaciones que se te ofrecen en la FOTOGALERÍA DE LA PARTE SUPERIOR. ¡Haz click en la FOTO!