Hoy dí­a la dieta de la mujer juega un papel muy importante en los factores que determinan si desarrollará cáncer de mama. Por ejemplo, el factor de riesgo de las japonesas para desarrollar cáncer de mama es la quinta parte de las probabilidades que tienen las mujeres de America y Europa. Sin embargo, cuando las japonesas se mudan a otro lugar y cambian su dieta al estilo occidental, el í­ndice de cáncer de mama aumenta.

Esto quiere decir que los ingedientes en las comidas asiáticas tienen algún poder para prevenir el cáncer. De acuerdo con estudios recientes, los siguientes alimentos podrí­an prevenir el cáncer de mama.

El repollo y sus familiares pueden prevenir el cáncer ya que ayudan al cuerpo a metabolizar el estrógeno rápidamente. Exceso de estrógeno en la mujer es una de las causas que parecen acelerar el crecimiento de células cancerosas. El Instituto de Investigación Hormonal en New York encontró que el repollo, el brócoli, la coliflor tienen compuestos que eliminan el tipo de estrógeno que promueve el cáncer de mama.

El salvado de trigo es otro alimento que puede reducir el contenido de estrógeno en la sangre. Para obtener los beneficios de este alimento, agregue seis cucharadas extra de salvado de trigo
sin procesar a su dieta.

Comer frijoles también puede protegerla de desarrollar cáncer de mama. Frijoles negros, pinto, garbanzo o de soya bloquean la actividad del estrógeno. Las mujeres hispanas que comen más frijoles que las mujeres estadounidenses tienen menor í­ndice de cáncer de mama.

Los mariscos son otra comida que puede bloquear los efectos cancerosos del estrógeno. El aceite de pescado podrí­a interferir con el progreso del cáncer aún cuando ya se ha desarrollado según
el cirujano de Harvard, George Blackburn.

Vitamina D que se encuentra en el salmón y las sardinas y en la leche también es recomendable para la prevención del cáncer de mama.

La vitamina C es excelente para prevenir no sólo el cáncer de mama sino varios otros tipos. Según estudios en el Instituto Nacional de Cáncer de Canadá la vitamina C fue uno de los nutrientes más importante para proteger contra el cáncer de mama.