De haber sabido que llegando a los 20 mis malestares iban a comenzar, no hubiera deseado crecer. Y es que no sé si a ti te pasa, pero en mi caso, cada vez es más ‘normal’ tener gastritis y una de las recomendaciones de mi médico fue comer avena para combatir la gastritis, pero ¿por qué la avena es buena para la gastritis y cómo prepararla? ¡Aquí te doy estos tips.

¿Qué es la gastritis?

 

La gastritis es una inflamación de la mucosa que recubre al estómago. Una de las causas más frecuentes de esta inflamación es la infección por la bacteria llamada Helicobacter pylori. 

 

De acuerdo con información de Mayo Clinic, la gastritis puede ocurrir súbitamente (gastritis aguda) o puede ocurrir lentamente con el tiempo (gastritis crónica). En algunos casos, la gastritis puede producir úlceras y un mayor riesgo de sufrir cáncer de estómago. Pero, para la mayoría de las personas, la gastritis no es grave y mejora rápidamente con tratamiento.

 

Cómo se siente la gastritis

 

 La gastritis genera dolor abdominal, náusea, agruras e intolerancia a los alimentos. 

 

Qué es lo que provoca gastritis

 

Pueden ser diversas causas: ciertos medicamentos (ácido acetilsalicílico, ibuprofeno o naproxeno), consumo excesivo de alcohol, fumar, infección del estómago por la bacteria Helicobacter pylori y estrés.

 

Cuánto tiempo puede durar la gastritis

 

Todo depende del tipo de gastritis. En el caso de la gastritis aguda puede durar algunas horas o incluso días.

Los síntomas mejoran en cuanto la persona cambia de hábitos.

 

Cómo se cura la gastritis 

 

Cuando los síntomas son leves, basta con tomar antiácidos, que neutralizan el ácido que ya ha sido producido y liberado en el estómago. La recomendación es que ante cualquier malestar acudas a una valoración con tu médico.

 

Un cambio de hábitos en el que la persona evite el alcohol, no fume, tenga una alimentación balanceada en la que se incluya fibra es clave para combatir la gastritis.

 

Expertos de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, recomiendan el consumo de fibra para contrarrestar los síntomas de gastritis, y ésta se encuentra en cereales integrales: arroz, pan, cereales de desayuno y pastas integrales; germen de trigo, avena integral, galletas integrales (sodas, macrobióticas).

 

Por qué la avena es buena para la gastritis

 

La avena contiene beta-glucanos, nutrientes que aumentan la resistencia del organismo frente a los patógenos invasores y mantienen el equilibrio de bacterias buenas en el estómago e instestino.

Reduce la absorción de ácidos biliares que se generan en el sistema digestivo.

Contiene minerales esenciales como el zinc, selenio, hierro, magnesio, fósforo, vitaminas y antioxidantes, que son necesarios para mejorar notablemente nuestra salud.

Al comer avena, el sistema digestivo se esfuerza menos en procesar los alimentos y esto ayuda a que se liberen menos ácidos en la cavidad gástrica y se evite la irritación en las paredes del estómago.

 

Cómo preparar la avena para la gastritis

 

Agua de avena para la gastritis

Ingredientes:

Un vaso con agua

 3 cucharadas de avena 

Preparación:

En una olla caliente, vierte el agua a fuego alto. Cuando llegue al punto de ebullición (sin hervir) baja a fuego medio y añade la avena. Tapa y deja cocinar 10 minutos.

 

Licuado de avena para la gastritis

Ingredientes: 

1 taza de avena instantánea (50 g)

2 tazas de leche (500 ml)

1 cucharadita de miel (5 ml) (para endulzar, opcional)

 

Preparación:

Vacía los dos vasos de leche en la licuadora y añade la avena

Licúa durante 2 o 3 minutos, hasta conseguir una mezcla homogénea.

 

Avena en el desayuno

 

Cuando el estómago está vacío recibe de mejor forma la avena protegiéndose para todo el día, por lo que los desayunos con avena deberían ser parte de tu vida diaria.

 

Te proponemos una sencilla acción: coloca una ración de avena en un recipiente, añade un plátano picado y un vaso de leche de almendras. ¡Energía y bienestar garantizados!

 

Avena en las ensaldadas

¡Aunque te sorprenda, la avena en ensaladas es de lo más delicioso!

Añade una ración de hojas de lechuga, dos cucharadas soperas de avena, una manzana cortada en trozos pequeños y zanahoria cruda.

Puedes aliñar la ensalada con aceite de oliva y unas gotas de vinagre de manzana o si lo prefieres puedes combinarlo con un poco de yogur y una cucharada de miel de abeja.

Ahora ya lo sabes, cuida lo que comes e incorpora a tu alimentación la avena diariamente, ¡tu cuerpo te lo agradecerá!